
El embarazo es una etapa de la vida de la mujer que a menudo se recibe con una gran ilusión. En este periodo se suelen cuidar mucho más los diferentes aspectos relacionados con la salud, para que todo salga como se espera y el bebé nazca en perfectas condiciones.
El descanso es fundamental, también la hidratación, las revisiones médicas y la alimentación. Precisamente, este último es uno de los aspectos que más preocupan o que más dudas arrastra. ¿Qué se puede comer durante el embarazo y qué no?, ¿cuáles son los ingredientes que pueden traer consecuencias indeseadas?
Hay algunos que están bastante claros, mientras que otros más exóticos son fuente de controversia. Es el caso de la trufa, un delicioso hongo que se encuentra en algunos platos y que generarte cierta incertidumbre cuando estás embarazada.
En este artículo vamos a resolver todas las dudas que rodean al consumo de trufa durante el embarazo, te explicaremos si puedes incluirla en tus recetas, sus aspectos positivos o negativos.
Trufa y embarazo: ¿son compatibles?

La trufa negra o Tuber melanosporum Vitt es una de las más deliciosas y consumidas en nuestro país. Se trata de un ingrediente que convierte cualquier plato sencillo en una experiencia gastronómica, que combina como ningún otro con el huevo y que se asocia a la alta cocina. En la actualidad, es posible conseguirlas fácilmente para hacer recetas caseras y deleitarnos casi como en un restaurante de 5 tenedores sin salir de nuestra propia cocina.
Lo cierto es que esta trufa negra y el estado de embarazo son perfectamente compatibles, pues se trata de un alimento natural que es fuente de vitaminas y minerales, además, contiene un elevado porcentaje de agua en su composición.
Una de las curiosidades es que también se considera como un ingrediente afrodisíaco, por lo que las mujeres lo han empleado tradicionalmente para quedarse embarazadas cuando se presentaban dificultades. Como norma general, incluirlas en la dieta es un placer para los sentidos y también puede ser una fantástica idea para el periodo de embarazo.
Beneficios de comer trufas durante el embarazo

La trufa negra es un alimento natural, cargado de propiedades estupendas y que puede cuidar de la salud de la mujer durante el embarazo. Te mostramos algunos de los beneficios más interesantes.
Vitaminas y minerales
Las trufas tienen muchas vitaminas y minerales esenciales. Estos elementos son cruciales para nuestro organismo y, especialmente, potencian la buena salud de la mujer durante el embarazo. Con su consumo se ayuda a mantener los valores nutricionales óptimos.
Bajas en calorías
Estos fantásticos hongos prácticamente no tienen grasas y tampoco tienen muchas calorías. Son ideales para esos momentos repletos de antojos en el embarazo, ya que permiten comer sin necesidad de sumar demasiados kilos a la báscula y perjudicar tanto la salud como la comodidad de la mujer.
Antioxidantes
Están cargadas de antioxidantes maravillosos que protegen el cuerpo, la piel y conservan adecuadamente nuestros órganos. Estas cualidades son beneficiosas en todos los momentos de la vida, y se agradecen más aún en aquellos en los que hay que cuidarse especialmente, como en el embarazo.
Buenas para la piel
El estado de la piel preocupa mucho durante esta etapa, ya que va a ceder conforme crece la barriga y el nuevo miembro de la familia se hace un hueco. Muchas personas temen que salgan estrías o flacidez después del parto, algo que es bastante habitual. Las trufas pueden ayudar en este sentido, ya que favorecen el buen estado de la piel, la producción de colágeno y la óptima elasticidad.
Fuente de fibra
Tienen muchas proteínas, hierro y fibra. Este último elemento puede ayudar a la comodidad de la embarazada y a su tránsito intestinal óptimo. Una sustancia que siempre viene bien para el cuerpo y que se hace indispensable, pues mejora las digestiones, consigue moderar los niveles de azúcar en sangre e incluso combate el colesterol alto. En su conjunto, estos elementos de la trufa hacen que sea un excelente alimento.
Precauciones a la hora de comer trufa en el embarazo

La realidad es que las trufas son ingredientes seguros de por sí, sin embargo, pueden estar contaminadas con bacterias indeseadas en determinadas condiciones, como ocurre con las setas u otros tipos de hongos. Tomarlas crudas puede tener ciertos riesgos, ya que proceden sel suelo. Por lo tanto, lo primero es adquirirlas en un lugar seguro como Trufalia, que garantice la calidad y las buenas condiciones del alimento.
Por otro lado, es interesante evitar su consumo en crudo de todas formas y tratar de cocinarlas siempre durante esta etapa. Y, en cualquier caso, la mejor precaución es limpiarlas adecuadamente para asegurarse de que no lleven nada consigo que nos pueda generar una toxicidad.
Para ello hay que lavarlas pero, ojo, sin ponerlas a remojo. De esta forma se condensa la suciedad y no es necesariamente efectivo, además, puedes absorber demasiada humedad y estropearse por completo. Lo ideal es ponerlas bajo un grifo para que la presión del agua ayude a arrastrar todo lo que pueda tener la trufa, manteniéndola durante al menos 30 segundos debajo del chorro.
Tras tocar la trufa sin limpiar es importante lavarse bien las manos, precisamente para no transferir ninguna bacteria indeseada. Además, también es una buena precaución cortar los trozos del hongo que puedan presentar alguna imperfección o parezcan estar en mal estado, de esta forma, quedará competentemente limpio y seguro.
Puede que observes algún tutorial de limpieza o leas algún artículo al respecto que se hable de la higiene de este ingrediente con la ayuda de cepillos. De esta forma se rasca la superficie y se arrastra. Sin embargo, hay que recordar que la textura de la trufa tiene huecos y es bastante irregular. Al hacerlo de esta forma se puede quedar atrapada la suciedad en las pequeñas cavidades, por lo que es mala idea para las embarazadas.
Con todas estas precauciones y, sobre todo, si la trufa se consume cocida o cocinada de cualquier forma al gusto, va a ser un ingrediente totalmente seguro. Es más, podrás beneficiarte de todas sus ventajosas propiedades.















































































